MULTIFACÉTICO EUWE

Único campeón mundial que ha presidido la FIDE

Por más de un motivo, el quinto campeón mundial de ajedrez, el holandés Maghielis “Max” Euwe, es un caso extraordinario. Técnicamente, nunca fue un jugador profesional, pues toda su vida vivió de sus honorarios como catedrático de ciencias exactas: matemáticas y astronomía.

Ni cuando fue monarca universal dejó su trabajo de maestro, que ejerció durante más de 50 años en institutos y universidades de Amsterdam, Rotterdam y Tilsburg. Además, es el único ex titular que ha presidido la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE).

Su conocido don de gentes le permitió asumir sin problemas el liderazgo del órgano rector del juego ciencia mundial, lo que no pudo lograr el ruso Gary Kasparov. El temperamento irritable del “Ogro de Bakú” le granjeó enemistades que pesaron en su contra cuando intentó desbancar del puesto a su compatriota Kirsán Ilumjinov hace unos años.

Como sus padres eran muy aficionados al juego, el holandés aprendió el movimiento de los trebejos a los cuatro años, a los 10 ganó su primer torneo y a los 19 ya era el campeón de su país, título que ganó una treintena de veces.

En la agitada vida del multifacético neerlandés, quien nació hace 119 años (20 de mayo de 1901 en Watergraafsmeer), hay pasajes poco conocidos, sobre todo por las nuevas generaciones de combatientes del tablero.

En 1928 conquistó el campeonato mundial amateur, que tuvo lugar en Hastings, Gran Bretaña. Siete años después, sin haber triunfado en ninguna competencia de élite, se ciñó la corona universal, de forma por demás sorpresiva, frente a un confiado Alexander Alekhine.

No son muchos los que saben que esa serie campeonil fue maratónica, pues duró 80 días, y más aún son los que ignoran que el evento se disputó en 13 ciudades de los Países Bajos. Por tanto, ha sido el acontecimiento que mayor promoción le ha dado al juego ciencia en esa nación.

Su reinado duró sólo dos años, pues en 1937, en la revancha con Alekhine, cedió la corona. Para entonces ya había demostrado a todos, con su estilo posicional, que no era cuestión de suerte que haya ascendido al Olimpo ajedrecístico.

Un hecho que hay que resaltar de Euwe fue la gran valentía que demostró con sus públicos actos para oponerse a la invasión de los nazis a su país. Terminada la guerra, recuperó su mejor forma y conquistó el sitio de honor en el torneo de Londres 1946.

En el Torneo de Candidatos de 1948 quedó en quinto puesto y a partir de ahí se alejó de las competencias y se dedicó por entero al estudio de la esencia del juego, no sólo en lo referente a la estrategia, sino también en el aspecto psicológico.

Fue un reconocido teórico de las aperturas y escribió diversos libros sobre esa fase del juego, táctica y finales. De 1970 a 1978 presidió la FIDE. El 29 de noviembre de 1981, a los 80 años, murió de un agudo infarto al miocardio en Amsterdam, donde hay una plaza pública que lleva su nombre y un museo dedicado a él con una gran colección de libros de ajedrez.

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