FISCHER: EL GENIO DEL AJEDREZ QUE TRIUNFÓ EN LA GUERRA FRÍA

El 7de enero de 1958 en Nueva York un chico de 14 años se proclamó campeón absoluto de ajedrez de EEUU. Arrancaba de esta manera tan fulgurante la leyenda de Bobby Fischer, el genio más mediático de la historia de este deporte.

Robert James Fischer, más conocido como Bobby, criado en un pequeño apartamento en Brooklyn, Nueva York, descubrió el ajedrez cuando su madre le regaló un tablero. A partir de entonces, el juego se convirtió en su obsesión.

Pero junto a su genialidad -se convirtió en Gran Maestro a los 15 años y seis meses-, comenzó a alcanzar fama por sus extravagancias como abandonar un torneo quejándose por la luz, que no le fotografiaran, que no hubiera el mínimo sonido... Padecía el mal de Asperger, un tipo de autismo que lleva a tener problemas para relacionarse socialmente.

Su irrupción en un deporte dominado por los soviéticos desde 1948 reeditó en el tablero de 64 casillas la Guerra Fría entre Estados Unidos y la URSS. Y no se reflejó mejor que en la famosa partida de 1972 en Reikiavik, Islandia, en la que se midió a Boris Spasky, tras apabullar a tres de los mejores jugadores del mundo. Hasta el secretario de Estado Henry Kissinger medió para que Bobby acudiera al evento.

La primera partida empezó el 11 de julio de 1972 con triunfo para Spassky. A la segunda, Fischer no se presentó porque el sonido de las cámaras grabando le perturbaba. Pero a pesar de esa y otras muchas rarezas, Fischer acabaría convirtiéndose en el campeón mundial número 11 tras 21 partidas, La disputada el 31 de agosto se aplazó después de 40 jugadas. Spassky se rindió por teléfono al día siguiente.

Su éxito duró poco. No quiso defender su corona ante la joven estrella rusa Anatoly Karpov y poco después, se retiró de la vida pública.

Reapareció en 1992, reeditando ante Spasky su duelo en Yugoslavia en plena guerra, violando el embargo internacional contra ese país y saltándose la prohibición del gobierno americano para que acudiese. En 2001, celebró en una emisora filipina el atentado contra las Torres Gemelas. Fue detenido en Tokio en 2004, para ser extraditado a EEUU, pero Islandia le concedió asilo. Murió en Reikiavik el 17 de enero de 2008, a los 64 años, tras negarse a que le curasen un cáncer de próstata.

No hay mejor definición sobre Fischer que la que dio Magnus Carlsen. "Ha sido el jugador que más cerca ha estado de la perfección. Dicen que Fischer no tenía estilo, que simplemente elegía la mejor jugada", afirmó el jugador noruego después de convertirse en el decimosexto campeón del mundo.

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