CHESS BOXING, UN DEPORTE A CABALLO ENTRE EL RING Y EL TABLERO

Allá por el año 2003, hace ya más de una década, el holandés Iepe Rubingh debió pensar que el ajedrez no era un deporte lo suficientemente intrincado por sí mismo. Por este motivo se le ocurrió, siguiendo la propuesta que en 1992 imaginó el dibujante Enki Bilal, combinarlo con el boxeo. Una mezcla del más puro deporte de contacto con algo de la complejidad del ajedrez de toda la vida. ¿Qué podía salir mal?

De esta manera nació el chess boxinguno de los espectáculos más pintorescos que se pueden presenciar actualmente. Consiste en dos rivales que se enfrentan alternando once rounds de boxeo de dos minutos cada uno con otros once de ajedrez de cuatro minutos de duración. Mientras que el boxeo se rige por las reglas tradicionales, el ajedrez se juega en modalidad blitz, que otorga doce minutos a cada oponente. El encuentro puede terminar por KO al derribar un oponente a otro durante la pelea, por jaque mate o por finalización de tiempo, tras lo cual los jueces deliberan para otorgar la victoria a uno u otro.

España ha tenido su protagonismo en el chess boxing

Hace cinco años, el leonés Jonatan Rodríguez disputó el campeonato mundial de chess boxing. Pero la fortuna no sonrió al púgil español, quien, tras haber tumbado al campeón alemán Sven Rooch en el sexto asalto de boxeo, terminó derrotado por jaque mate. Perder una torre por un error terminó condenando la partida de Rodríguez, que no pudo arreglarlo sobre la lona.

Actualmente no existe ningún club dedicado en exclusiva a la práctica, entrenamiento o competición de chess boxing en Cataluña. Los lugares donde más se practica esta mezcla de deportes son Londres y Berlín, pese a que el auge del mismo ha llegado ya hasta México. El organismo encargado del reclutamiento de contendientes y la organización de los combates y mundiales es la WCBO (Organización Mundial de Chess Boxing).

¿Cómo practicar el chess boxing?

Pese a la ausencia de clubes o asociaciones deportivas dedicadas al chess boxing en Cataluña, el hecho de que sea una combinación de dos disciplinas distintas y existentes por separado facilita su práctica. Como en el caso del que fuera subcampeón del mundo Jonatan Rodríguez, la gran parte de quienes practican este deporte provienen de una de las dos modalidades. De esta forma, mediante la práctica de ambos deportes por separado también se puede lograr una oportunidad.

La propia Organización Mundial de Chess Boxing cuenta con un apartado en su página oficial donde contactar con ella para recibir información sobre la práctica de este deporte. En el mismo sitio se recogen la normativa de los combates y los requisitos para poder competir de manera oficial. Entre ellos, que se conozcan las reglas y movimientos del ajedrez hasta el punto de ser capaces de realizar un jaque mate sólo con la reina y la torre. Por el lado del boxeo, se valora un nivel básico para el combate, siendo fundamental, por motivos de salud, acreditar que se puede proponer una defensa que ofrezca garantías.


Cartel de un combate de chess boxing

El humor también tiene un hueco

Como es normal, una combinación deportiva de estas características es susceptible a muchos matices cómicos. Si de cualquier cosa se hace chanza, la imagen mental que surge al unir la figura de un boxeador y un ajedrecista pugnando --ya sea sobre el cuadrilátero o sobre el tablero-- es claro objeto de broma. 

Los estereotipos juegan su papel a la hora de hacer humor de esto y bien lo sabe, entre otros, el cómico David Broncano, que ha hecho alusión en varias ocasiones a este deporte llegando a decir que “al principio ganaban los boxeadores, porque al ser primero el boxeo la ensalada de hostias que le caía al ajedrecista era…”. Pero dejando a un lado las curiosidades y el humor, el chess boxing es un deporte todavía por explotar y en el que no tiene cabida el aburrimiento.

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