LOS ORÍGENES DE LOS JUEGOS DE MESA DE TABLERO COMO EL AJEDREZ

La llegada de las nuevas tecnologías ha revolucionado por completo nuestra sociedad. Prácticamente todo el mundo utiliza ya móviles, tablets y otros dispositivos electrónicos para comunicarse, trabajar o pasar su tiempo de ocio. En este último sentido, los juegos adquirieron una nueva dimensión al aterrizar en la tecnología, hasta el punto de llegar a pensarse que los tradicionales juegos de tablero podrían desaparecer. Sin embargo, nada más lejos de la realidad.

Un estudio del periódico inglés The Guardian asegura que los juegos de mesa han tenido un crecimiento de hasta un 40% en los últimos años, llegando a hablarse incluso de una nueva época dorada de los juegos de mesa. Algo que resultaba casi impensable a tenor de que la mayoría de usuarios optaban ya por los móviles, ordenadores y videoconsolas para jugar. Por tanto, se sigue disfrutando de la estrategia en los juegos de tablero.

Sin embargo, como suelen decir los grandes amantes de los juegos de mesa, es imposible acabar con una tradición que tiene siglos y siglos de historia. No en vano, hay que remontarse hasta la prehistoria para encontrar el primer juego de mesa conocido para la humanidad: los dados.

Los primeros vestigios 

En el Antiguo Egipto, por ejemplo, ya se conocían y se practicaban juegos de mesa como el Senet, considerado uno de los más antiguos que se conocen. Pero también tenemos referencias del Juego Real de Ur, que data del siglo III a.C.

Oficialmente se consideran las piezas de juego más antiguas jamás encontradas una serie de 49 pequeñas piedras talladas con pinturas hace más de 5.000 años. Estas fueron encontradas en el túmulo funerario de Basur Hoyuk, situado en el sudeste de Turquía y muy cerca de la ciudad de Siirt.

Este descubrimiento se produjo hace algo más de 5 años. Las figuras de este juego están labradas en piedras de colores blanco, rojo, azul y verde y poseen varias formas diferentes. Las podemos encontrar esféricas, piramidales, oblongas, pero también evocando figuras de perros o jabalíes.

También aparecieron dados y tres fichas circulares hechas de concha blanca y rematadas con una piedra redonda negra. Un hallazgo que los propios investigadores consideraron como algo único al tratarse de un conjunto bastante completo y que se podría asemejar en parte al ajedrez.

La llegada del ajedrez a Europa 

Precisamente el ajedrez es uno de los juegos de mesa por antonomasia y uno de los más antiguos de la historia de la humanidad. Se cree que está inspirado en los Tafl, unos antiguos juegos de mesa germánicos que se practicaban sobre una tabla cuadriculada con dos ejércitos de números desiguales. En el Tafl el objetivo del juego era lograr que el rey de un ejército escapara a las esquinas del tablero antes de que fuera interceptado por el enemigo.

Los juegos Tafl fueron introducidos en Europa por los vikingos y se inspiraron a su vez en el antiguo Chaturanga hindú, un juego de estrategia que data del siglo VI y que, precisamente, fue la forma de ajedrez que comenzó a introducirse en la Alta Edad Media en Europa.

No obstante, el ajedrez llegó a Europa a través de diferentes rutas, siendo la primera de ellas la que asegura que ya en el siglo X el juego estaba totalmente extendido por toda Europa. Sin ir más lejos, fue en la época en la que los musulmanes lo introdujeron en la Península Ibérica.

Estas diferentes rutas de expansión siguen provocando que el origen del ajedrez aún despierte controversias. Muchos fijan el principio de este juego en la India, mientras que otros lo relacionan con la antigua Grecia China. Pero lo que está claro es que ya se jugaba ajedrez en Europa en el siglo X.

Juegos de mesa en Grecia y Roma

Tal y como puede verse, los juegos de mesa han sido desde siempre un bien cultural fruto de algunas de las más grandes civilizaciones de la historia de la humanidad. Egipto, Grecia, Mesopotamia, los musulmanes, Roma, todos han estado estrechamente ligados a un tablero de mesa para jugar.

En la Grecia clásica se solía jugar a la Petteia, un juego de estrategia con similitudes con el ajedrez. El objetivo de la Petteia era acabar con todas las piezas del rival o arrinconarlas en el tablero de forma que no se pueda mover. Hay representaciones de este juego ya en el siglo VI a.C.

En Roma, por su parte, se apostaba mucho a los dados o se jugaba a juegos como el Ludus Latrunculorum o el Ludus duodecim scriptorum. También solían jugar al Latrunculi, considerado el ajedrez romano, el Calculi Damas romanas o la Tabula, muy similar a lo que hoy es el backgammon.

 Visto lo cual, se entiende perfectamente la afirmación que hacen los grandes aficionados a este tipo de juegos cuando aseguran que es imposible que se puedan perder los juegos de mesa. Son elementos que forman parte de la historia de la humanidad y que han evolucionado a lo largo de los siglos hasta llegar a lo que son hoy.

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