REY Y DAMA - EN BUSCA DEL MÉTODO

Leo en uno de los libros del ruso Mikhail Shereschevsky una frase del pensador inglés Herbert Spencer: “Si los conocimientos de un individuo no están ordenados, cuanto más sabe, tanto más grave es la confusión de sus pensamientos”.  La frase debiera mantenerse fresca en todos los entrenadores mexicanos de futbol, natación, atletismo, ajedrez, voleibol. Incuestionablemente algunos son personas que conocen de su actividad pero casi la mayoría y esto ocurre en diversos campos de nuestra sociedad, no son capaces de trasmitir sus conocimientos de tal manera que beneficien la calidad de sus alumnos y se compruebe en los resultados de una competencia. El nivel cultural es tan pobre que casi nadie se ha dedicado a escribir libros de enseñanza. Y esto es un reflejo del nivel agonal en el campo internacional.

Subrayemos: Argentina se benefició con la presencia de grandes maestros que asistieron a la Olimpiada de 1939. Al estallar la Segunda Guerra Mundial algunos como Najdorf, Eliskases, Czerniak, Stahlberg, no pudieron regresar a sus hogares porque además perdieron a la mayoría de sus familiares. La presencia de estos maestros contribuyó al disparo de Argentina a la elite en la década de los 50. Fue la segunda potencia del planeta después de la URSS en las Olimpiadas de Dubrovnik 1950, Helsinki 1952 y Amsterdam 1954; y tercer puesto en 1958 en Munich y Varna 1962. De este entorno surgieron personalidades como Roberto Grau, (que abrevó de las enseñanzas de Richard Reti), el GM Oscar Panno, campeón mundial juvenil en 1958 y otros. En Cuba el singular fenómeno de José Raúl Capablanca y más tarde la influencia de un sistema socialista permitió el florecimiento de fuertes jugadores. Tanto Argentina como Cuba, esencialmente, deben su proceso evolutivo a un entorno favorable que mezcla la tradición y la emulación con un método de enseñanza.

Para los entrenadores mexicanos el seminario que va a impartir el gran maestro danés Jacob Aagaard es una valiosa oportunidad de aprender. Algunos, acaso, se deben despojar de la alta opinión que tienen de sí mismos y preguntarse por qué a lo largo de su trayectoria no han sido capaces de transformar a un jugador mexicano en maestro internacional. Es tiempo de reflexionar y valorar, de aprovechar el tiempo y de entender que debe gestarse un cambio en la enseñanza. Se exige mayor responsabilidad y coraje para romper los patrones rutinarios que han estatizado por décadas al ajedrez nacional.

El entorno, la posición socioeconómica, política del país, la ausencia de modelos de superación, plantea, ante la presencia y enseñanzas, de Aagaard tanto a la Fenamac como a los entrenadores la responsabilidad de un mayor esfuerzo de capacitarse y de capacitar.

Hay algo que nadie ignora. En la partida que presentó Aagaard el jueves en su primera conferencia hay un análisis exhaustivo e investigación, conforme a un enfoque y ejercicio profesional, de cada movimiento. La aguja apunta a cómo motivar a un adolescente al camino de los 2,500 o 2,600 puntos Elo. Se necesita mucho conocimiento, energía, vocación de entrenador.

La Solución: 1.Re1! Cualquier otra movimiento conduce a tablas. Rg2 2.g4 fxg4 3.f5 g3 4.f6 Y las blancas ganan. 4...gxf6 5.h6 f5 6.h7 f4 7.h8D Rf3 8.Dd4 g2 9.Dg1 Rg3 10.Re2 f3+ 11.Re3 Rg4 12.Dh2+-.

FUENTE

top