EL AJEDRECISTA INVENCIBLE

Magnus Carlsen ha firmado este sábado su partida consecutiva número 111 sin perder. El gran maestro noruego, triple campeón del mundo, rompe así todos los registros conocidos y suma un nuevo récord a su espectacular carrera. Anish Giri, un rival en los tableros y en las redes sociales, era su amenaza en el arranque del torneo de Wijk aan Zee (Países Bajos), donde el iraní de 16 años Alireza Firouzja, recién «huido» de su país y todavía sin bandera, ha empezado como casi sorprendente líder. Un genio madura, ya cerca de los 30, mientras otro se postula como su relevo.

 
Carlsen ha vivido un 2019 excepcional, con diez victorias en torneos de élite, y ronda de nuevo cerca la barrera de los 2900 puntos Elo. Solo por la letra pequeña de la FIDE no lidera también las tres listas Elo: ajedrez clásico, rápido y relámpago. En esta última clasificación, el estadounidense Hikaru Nakamura resiste en la cumbre, reducida su ventaja a solo tres puntos.
 

Carlsen ha culminado su récord en el torneo Tata de los Países Bajos ante su archienemigo Anish Giri. Foto: Alina l’Ami

 

El récord de partidas sin perder lo ha superado varias veces, dado el desacuerdo imperante sobre si debían contarse todos los torneos y ajedrecistas posibles o solo aquellos que se enfrentan a rivales de élite. El último hito por superar era el del holandés de origen ruso Sergei Tiviakov, que se mantuvo imbatido durante 110 partidas entre octubre de 2004 y septiembre de 2005. El croada Bogdan Lalic también reclama la misma plusmarca, aunque ante rivales ya muy inferiores. Más mérito tienen las cien partidas sin perder del chino Ding Liren entre 2017 y 2018, ante enemigos similares a los que se enfrenta Carlsen, ¡además del propio Magnus! Hay que tener en cuenta que el noruego no juega contra sí mismo, una ventaja de incalculable valor.

 
Mucho se ha hablado, por otro lado, del impulso que ha supuesto para Carlsen la irrupción de la máquina AlphaZero. El ingenio de la inteligencia artificial desarrollado por Deep Mind ha mejorado las prestaciones de un jugador que ya estaban muy cerca de las de las bestias informáticas más letales. El número uno entre los humanos y campeón del mundo desde 2013 parece haber sido el alumno más aventajado a la hora de copias las estrategias y el nuevo enfoque que ha proporcionado al ajedrez el revolucionario programa.
 

 

Alireza Firouzja, de 16 años, logró la plata en el mundial de rápidas, por detrás de Carlsen. Foto: Lennart Ootes
 
Magnus es joven, con solo 29 años, y sigue teniendo la capacidad de mejorar, no solo de resistir a las nuevas generaciones. Entre estas, los peligros son diversos y crecientes. El próximo torneo de Candidatos dirá mucho en este sentido, aunque fuera de la nómina de participantes es obligatorio citar a Firouzja, otro ajedrecista llamado a marcar una época. Con solo 16 años ha superado los 2700 puntos Elo, algo que no lograron en su día monstruos como Kasparov o el propio Carlsen. Solo el chino Wei Yi, otro de los aspirantes al trono en la próxima década, repitió la hazaña incluso un poco más joven. Por supuesto, también hay que considerar a los ya asentados Fabiano Caruana y Anish Giri, entre otros rivales de cuidado, y no conviene olvidar que Ding Liren ha sido el único capaz de vencer al campeón del mundo en unas partidas rápidas de desempate.
 
Alireza ha demostrado además que no se arruga ante nadie y en sus declaraciones no deja de asombrar por el poco miedo (o incluso respeto) que siente hacia los mejores. En el último Mundial de rápidas llegó a tener contra las cuerdas a Carlsen y solo una desgracia con el reloj le impidió terminar aún más alto. De momento, disfrutemos estos días del torneo de Wijk aan Zee, perfecta piedra de toque para el joven prodigio.

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