IGUALDAD + IGUALDAD = TABLAS EN LA CUARTA

La perfección, escribía Eduardo Galeano, seguirá siendo el aburrido privilegio de los dioses. Y cuando dos jugadores como el noruego Magnus Carlsen y el estadounidense Fabiano Caruana juegan una posición tranquila, fácil de valorar y sin asumir ningún riesgo, el resultado es tablas. Como así fue en 34 movimientos, tras algo más de dos horas y media de lucha, la cuarta de las doce partidas programadas del Campeonato del Mundo que se disputa en Londres. El marcador, después del cuarto empate consecutivo, registra un 2-2. Mañana miércoles será día de descanso.

El campeón no encuentra la forma de inquietar con las piezas blancas al aspirante, algo que confirma la excelente preparación teórica de este. Carlsen, al igual que jugadores como por ejemplo Bobby Fischer, cambia constantemente de apertura tratando de evitar preparaciones de laboratorio, una estrategia que con jugadores que no dependen tanto de la teoría, como Caruana, es difícil que a priori se transforme en algo positivo. El noruego, al igual que en sus tiempos el ruso Anatoly Karpov, es capaz de sacar agua de las piedras del ajedrez, pero para ello debe haber caído alguna gota de lluvia. El estadounidense, además, también es capaz defenderse de ese juego de madeja, aunque con partidas como la de hoy apenas sufre desgaste psicológico y físico.

Carlsen quizá trató de provocar a su rival con una línea que este ya había jugado con las piezas negras contra Aronian, Anand y So. La idea podía tratar de lanzar un reto sobre si había un algo oculto -un pequeño farol mental-, pero la realidad era la realidad y tras las simplificaciones, con cambia de damas incluido en la jugada 19, no había mucho que jugar. Desde este instante hasta las tablas en el movimiento 34, Carlsen y Caruana, con movidas lógicas, dejaron claro que el empate, el resultado que más se da en ajedrez, muchas veces es sinónimo de perfección, aunque a veces esta también sea aburrida para los mortales.

CARLSEN-CARUANA

Campeonato del Mundo. 4ª partida.

1.c4 [El campeón opta por la apertura inglesa en vez de 1.d4; con esta salida se puede trasponer a líneas del gambito de dama, como ocurrió en la partida inaugural, pero Caruana no suele ser partidario de esto] 1...e5 2.Cc3 Cf6 3.Cf3 Cc6 4.g3 d5 5.cxd5 Cxd5 6.Ag2 Ac5 7.0-0 0-0 8.d3 [El aspirante había jugado contra 8.Cxd5 Dxd5 9.Cg5 Dd8 10.Cxh7 Te8 11.Cg5 Dxg5 12.Axc6 bxc6 13.d4, planteado por Aronian en San Luis 2017] 8...Te8 9.Ad2 Cxc3 10.Axc3 Cd4 11.b4 [Novedad; lo conocido es 11.Tc1 , So-Caruana, París 2018] 11...Ad6 12.Tb1 Cxf3+ 13.Axf3 a6 14.a4 c6 15.Te1 Ad7 16.e3 Df6 17.Ae4 Af5 [La posición esta igualada; otra posibilidad era 17...Tad8]v18.Df3 Axe4 19.Dxf6 gxf6 20.dxe4 b5 [Evitando cualquier maniobra de las blancas y fijando el peón de 'b4' en una casilla del mismo color que el alfil, lo que permite su ataque] 21.Ted1 Af8 22.axb5 axb5 23.Rg2 Ted8 [La posición esta equilibrada y no hay opción de nada salvo locuras, algo que no ocurre entre jugadores de este nivel sin ni siquiera mediar el apuro de tiempo] 24.Tdc1 Rg7 25.Ae1 Tdc8 26.Tc2 Ta4 27.Rf3 h5 28.Re2 Rg6 29.h3 f5 30.exf5+ Rxf5 31.f3 Ae7 32.e4+ Re6 33.Ad2 Ad6 34.Tbc1, tablas. (0,5-0,5).

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