EL AJEDREZ, MÁS QUE UN JUEGO, UNA CIENCIA

¿Los mejores ajedrecistas del mundo están locos? ¿Por qué la mayoría de las mujeres es menos efectiva que los hombres en el ajedrez? La estrecha relación del ajedrez y las computadoras, y su uso como gimnasia mental para retrasar el envejecimiento del cerebro son parte de las preguntas y conceptos que se presentan en un libro de Leontxo García Olasagasti.

“Ajedrez y ciencia, pasiones mezcladas” se titula la obra, en la que el autor ofrece un enfoque inédito al hablar de las conexiones del ajedrez con la neurología, psicología, psiquiatría, matemáticas, y las computadoras.

El texto, que ha despertado gran interés al punto de que ya va en su quinta edición en España en menos de un año de haber salido a la venta, se divide en tres partes. La primera responde a diversas cuestiones del ajedrez, como por qué las mujeres son menos eficaces que los hombres, considerando que en este pasatiempo no interviene la fuerza física, lo que en otros campos podría ser para ellas una desventaja. Leontxo aborda la afirmación de que los mejores ajedrecistas del mundo están locos, cómo jugar ajedrez a ciegas (con los ojos vendados) y tener en la mente el tablero y el consiguiente movimiento de las piezas; el punto de vista neurológico de esta habilidad, y si el ajedrez es o no en realidad un deporte.

En la segunda parte presenta pautas científicas que demuestran la utilidad social del ajedrez, pues se ha demostrado en los últimos 100 años que ayuda al desarrollo de la inteligencia, especialmente en los niños, y mejora el rendimiento académico en matemáticas y comprensión de lectura. También resume ocho años de investigación y concluye que la práctica del ajedrez es fundamental para retrasar el envejecimiento cerebral y prevenir el mal de Alzheimer. La tercera parte aborda la relación del ajedrez con las computadoras.

Afirma que desde que surgió la Informática a mediados del siglo XX los padres de esta rama, Alan Turing y Claude Shannon, usaron el juego ciencia como campo de investigación en materia de inteligencia artificial, ya que vieron que el número de partidas que se pueden jugar en un tablero de ajedrez es mayor que el número de átomos que hay en el universo entero conocido. Se dice que hay un uno seguido de 80 ceros de átomos, y en el ajedrez el número de partidas distintas que pueden realizarse es de uno seguido de 123 ceros. Un triunfo de la Informática, considera el autor, fue que en la década de 1950 una computadora venciera al mejor jugador del mundo en ese entonces.

La aplicación de los movimientos del ajedrez en el campo de la ciencia sirven, por ejemplo, para el cálculo molecular en la fabricación de medicamentos. Al detallar algunos conceptos que trata en el libro, Leontxo indica que el hecho de que las mujeres juegan peor que los hombres es algo comprobado, no una simple opinión, y una muestra de ello es que actualmente entre los 100 mejores ajedrecistas del mundo sólo hay una mujer, y hasta hace algunos años entre los 500 mejores jugadores no había ninguna.

Explica que al realizar sus investigaciones para este libro encontró que, si bien puede haber un interés similar entre hombres y mujeres para jugar ajedrez en la niñez, esto cambia al llegar a los 11 ó 12 años, pues en la pubertad se incrementa la testosterona en los varones, lo cual los incita a ser más competitivos, mientras que en las mujeres la progesterona las impulsa a ampliar sus redes sociales. Estas situaciones hacen que ellas dejen de jugar y que ellos sí continúen.

Y aunque a los 17 ó 18 años las mujeres vuelven a interesarse en la competencia, se ven afectadas por el tiempo que dejaron de hacerlo, ya que la edad entre 12 y 18 años es crucial para el progreso en este juego. Eso explica por qué no llegan a ser tan buenas como los varones.- Iris Ceballos Alvarado Publicación | Más datos Leontxo García presentó ayer el libro “Ajedrez y ciencia, pasiones mezcladas”. Acto Fue en el Salón del Consejo de la Uady.

Es un libro de Editorial Planeta. Autor Es español, periodista y comentarista especializado en ajedrez, en el que lleva 40 años. Durante 10 se desempeñó como jugador semiprofesional. Libro Presenta estudios científicos que muestran que el ejercicio mental al jugar ajedrez ayuda a mantener la reserva cognitiva, es una gimnasia que contribuye a retrasar el envejecimiento del cerebro y a prevenir males como el de Alzheimer. Beneficios en la niñez Se aprende a ejercitar el pensamiento y concentrarse, lo que ayuda en matemáticas y en comprensión de lectura.

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