AJEDREZ COMO PUENTE DE HERMANDAD

Marcó la pauta para el convenio entre Cuba y Yucatán que benefició al deporte estatal

Juan Diego
Casanova Medina

El ajedrez fue el vínculo que estableció las relaciones bilaterales entre Cuba y Yucatán, el lazo de trabajo que derivó en los convenios deportivos que ha generado el auge en las diferentes disciplinas que se desarrollan en el Estado. Por esa razón, la pirámide de alto rendimiento, a través del deporte-ciencia, representa el modelo para todos los deportes, porque desde su concepción inicia la etapa de relaciones diplomáticas con el país antillano.
El Maestro Internacional cubano mexicano Ramón Antonio Huerta Soris, recuerda la efeméride que transformó al deporte yucateco cuando el 9 de septiembre de 1988 comenzaron las relaciones deportivas oficiales cubano-yucatecas, aunque pudo haber otras antes, pero las de esa fecha, desde hace 3 decenios, marcaron el rumbo del éxito deportivo en la entidad.
“Crearon todo el programa actual que ha regido en estos 30 años y ha influido mucho en el deporte; el ajedrez fue el centro de esa relación”, afirma.
Meses más tarde, señala, a través de la propuesta de Yucatán, se concretó el convenio con la anuencia de la mayor de las Antillas, gracias a las gestiones que realizó Tomás Royse González Marcaida, Cónsul de Cuba en el Estado, que jugó un papel importante en los acuerdos.
Ese fue el primer paso, añade, y un año después se crea la Escuela de Desarrollo y Alto Rendimiento de Ajedrez de Yucatán y el Sureste (Edarays), que tenía programas externos y es el paradigma de la pirámide.
La Edarays fue la plataforma, asegura, para que Cuba se interese en la pirámide de alto rendimiento y el trabajo que estaba desarrollando en Yucatán, sirvió de modelo del anteproyecto que consistía en la creación de una Universidad Latinoamericana de Ajedrez.
El trabajo desarrollado en el Estado, destaca, fue el testimonio para que el gobierno de Cuba, conjuntamente con el Consejo de Estado y el Consejo de Ministros, tomando como ejemplo el éxito que tenía la Edarays, la base del modelo para una relación bilateral deportiva de ayuda, decidió la creación del Instituto Superior Latinoamericano de Ajedrez (ISLA), quedando Cuba completamente vinculada con Yucatán a través del deporte-ciencia.
Víctor Alayola Rosas, en aquel entonces director del Instituto del Deporte de Yucatán -luego se transformó en Instituto de la Juventud y el Deporte de Yucatán (INJUDEY) y después volvió a su denominación actual, IDEY-, en la administración del Gobernador Víctor Manzanilla Schaffer, por sus relaciones con Cuba por la halterofilia, fue el precursor del convenio de cooperación deportiva cubano-yucateca.
Huerta Soris fungió como asesor y en compañía de Víctor Alayola y de la Profa. Socorro Cerón Herrera, quien también fue clave para ese convenio en la parte del ajedrez y la gimnasia rítmica, viajaron a Cuba para las conversaciones.
Previamente, se había hecho una solicitud de intención ante el consulado cubano para crear un convenio de cooperación deportiva cubano-yucateca, el que más adelante, derivado de las negociaciones, rindió frutos, y el país antillano envió a 3 estrellas del deporte.
Ellos fueron el laureado campeón olímpico Teófilo Stevenson, Ruperto “El Jabado” Herrera, medallista de bronce en los Juegos Olímpicos de Munich, Alemania y Ramón Huerta, quien fue entrenador del campeón mundial juvenil de ajedrez en 1976, Walter Arencibia, y es el actual director de la Edarays.
A principios de septiembre de 1988, recuerda, recorrieron el Estado realizando demostraciones de ajedrez, Teófilo entrenó en varios gimnasios y vivieron la difícil experiencia del huracán “Gilberto”. En esas fechas, agrega, estaba a punto de crearse la Conade y a surgir como figura del deporte Raúl González, generando el entorno una perspectiva política.
Pero el momento de la partida llegó, afirma, después de casi 3 semanas de intensa actividad, por lo que Víctor Alayola habló con las autoridades cubanas para darle continuidad a las conversaciones y propuso que el ajedrez fuera la primera pirámide modelo para el deporte yucateco, lo que vieron con agrado pero con la condición de que permaneciera seis meses y Yucatán y seis meses en Cuba para continuar preparando al equipo nacional juvenil.
Las instrucciones que recibió, destaca, es que impartiera un curso de entrenamiento deportivo para los mentores yucatecos como una aportación de Cuba y se realizó el de alto rendimiento en la Unidad Deportiva Kukulcán, teniendo como perspectiva el ajedrez como el primer modelo de la pirámide para los deportistas de élite.
Recuerda que se hospedaba en el hotel que está junto a un ex cinema frente al parque Hidalgo, en el Centro Histórico de Mérida, y como el ajedrez tenía dos áreas de desarrollo: la pirámide de alto rendimiento y el ajedrez en las escuelas, Víctor Alayola le comentó que se requería una persona originaria de esta capital, con características especiales y durante algún tiempo fue el tema en charlas de café y en los corrillos deportivos.
De repente, prosigue, el dirigente del deporte yucateco le comunica que ya tiene a esa persona, incluso le comenta que es un familiar lejano y cuando se entrevistaron y le hablaron del proyecto para el desarrollo de los niños en el ajedrez, no lo dudó ni un instante y les confirmó su apoyo. Esa persona fue Alejandro Preve Castro.
Y cuando le comentaron de la Edarays, el mecenas yucateco del ajedrez ofreció la casa de sus padres, por el rumbo de Santa Ana, que desde hace una década estaba abandonada, las lianas entraban por las ventanas y le dieron las llaves del predio para ir a visitarlo y el inmueble se convirtió en su nuevo hogar. Ahí se fundó la Edraras en 1989.
El concepto de la Edarays, asegura, no cumplía funciones de una escuela de ajedrez sino una institución que promovía la formación de escuelas en distintos lugares, la formación de una base de la pirámide.
De esta forma, existió un modelo de pirámide de alto rendimiento para todo el deporte, un modelo político-deportivo de relaciones con Cuba que de inmediato donó juegos de ajedrez y la estancia de Ramón Huerta no la cobró, ya que todo ello formó parte de un convenio y así estuvo durante varios años, seis meses en Yucatán y seis meses en su país natal.
El Gran Maestro yucateco Manuel León Hoyos, destaca, un niño que no tenía Elo, formó parte del convenio y jugó en el grupo donde estaba el Gran Maestro cubano Jesús Nogueiras, así como también el desarrollo de los ajedrecistas yucatecos a través de Cuba que incluyó al MI Luis Ibarra Chami, la MI Diana Real Pereyra, la MI Lilia Ivonne Fuentes Godoy, entre otros, todos ellos con base en el convenio derivado porque representaban a la Edarays.
La reciente campeona estatal femenil, Alejandra Berzunza, estuvo en Cuba gracias al convenio, señala.
“Lo que mucha gente del deporte no sabe es que el ajedrez fue la punta de lanza de esa relación, lo que representa un mérito que lo honra, lo merece porque lo tuvo el ajedrez, el inicio de las relaciones con Cuba para el intercambio, el primer curso de metodología general para la enseñanza y el entrenamiento en el deporte que se dio en Yucatán para entrenadores de todos los deportes, lo dio el ajedrez”, subraya.


Forjadora de campeones
Desde su creación hace 29 años, un 8 de septiembre de 1989, la Edarays, que tiene el nombre del ilustre ajedrecista yucateco “Carlos Torre Repetto”, ha desarrollado sus actividades en tres sedes diferentes. La primera, en un domicilio en el barrio de Santa Ana, luego se trasladó al Complejo Deportivo Olímpico “Inalámbrica” y actualmente se ubica en un predio del fraccionamiento Francisco Villa Poniente.
Su director, Ramón Huerta, explica que el proyecto consta de tres etapas: la primera ya está terminada que incluye un aula, el baño y está funcionando, faltando en las siguientes concluir varias aulas más con el equipamiento necesario y el personal con el que la institución cuenta es especialista en programas de ajedrez, en computación y en teorías del ajedrez.
La oferta educativa de la Edarays se extiende a todo el territorio mexicano. Comparte, que la Preselección Nacional de México Sub-16 en ambas ramas, realiza sus entrenamientos en línea.
También entrenó el equipo que ganó la medalla de oro en el Campeonato Panamericano Universitario en San Salvador y el primer lugar en el Centroamericano Sub-17 en Honduras y en El Salvador.

Ajedrez bilingüe
El renacimiento propio de la Edarays y el programa de ajedrez bilingüe en maya y español, asegura, se debe al invaluable apoyo de Laura Rosas Olivera, quien tomó la estafeta de Alejandro Preve Castro en la promoción del deporte-ciencia en Yucatán, ya que gracias a sus gestiones consiguió que la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CNDI) auspiciara en todo el Estado este proyecto.
Señala que en el 2012 este programa fue el único que le permitieron participar en Uxmal en las celebraciones del ciclo maya, el reinicio del calendario maya, en una fecha histórica para el mundo que estuvo expectante.
El ajedrez, subraya, tuvo un lugar que no se le dio a nadie más, a ningún deporte, a ninguna asociación deportiva, mismo privilegio que le correspondió cuando se clausuró el programa de ajedrez bilingüe en la zona arqueológica de Maxcanú, en el que la autoridad municipal no pudo conseguir los permisos por lo que acudió al Instituto para el Desarrollo de la Cultura Maya (Indemaya) y recibió “luz verde” para realizar la clausura dentro de las instalaciones.
“El prestigio del ajedrez bilingüe pudo más”, reconoció.
Junto con Laura Rosas, menciona al Prof. Jaime Novelo González, destacado luchador de la causa maya y dedicado a la docencia maya, como los ejes rectores del ajedrez bilingüe en Yucatán, cada uno desde su trinchera.
Después de organizar el primer concentrado internacional en el Estado de México con 109 talentos deportivos, con entrenadores de Cuba, de Argentina, entre otros países, creó el primer curso nacional de mentores y después, confirma, Laura Rosas se trasladó a Yucatán, donde ha continuado apoyando el ajedrez.
Es fundadora, subraya, de la Escuela “Ajedrez, Estrategia y Táctica en la Vida” (AETV) que imparte clases en diversas escuelas en esta ciudad como el Instituto Cumbres, Ignacio de Loyola, entre otros planteles, y gracias a ello, la Edarays proporciona asesorías de ese programa y ofrece cursos externos. 
“Ese programa de México que atiende a 56 escuelas, funciona en Mérida, fue una adquisición que se hizo en el ajedrez; en su momento, fueron muy amigos ella y Alejandro Preve y ahora su cónyuge apoya el ajedrez”, indica.
Por otra parte, entre los éxitos del ajedrez, Ramón Huerta destaca la celebración en 1991 del primer curso en América a nivel Centroamericano y del Caribe al que asistieron 43 delegados de 13 países con el propósito de formarlos en la docencia en el entrenamiento. 
El Maestro Internacional se refiere a la asignatura que combina la docencia y el entrenamiento y es el ajedrez.
Para que un conocimiento tenga sentido, explica, tiene que convertirse en habilidad, si no, no tiene sentido, y para convertirse en habilidad hace falta entrenamiento. Sin embargo, añade, en la docencia escolar normal no existe entrenamiento, sólo en el deporte.
De tal forma, señala, el ajedrez es el puente que une la teoría del entrenamiento con la teoría pedagógica para convertir el conocimiento en habilidad.

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