CON UNA INVITADA DE SÚPER LUJO

Juan Diego Casanova Medina

Lo primero que llamó su atención a los niños del club de ajedrez de la Comunidad Educativa Ágora fue su vestimenta, inevitablemente llamativa para un combatiente del tablero.

La cubana Sonia Rosa Batista Terrero, entrenadora y árbitro internacional del juego ciencia que ha fungido como jueza en varias de las más importantes competencias continentales, se presentó con una playera ornamentada por un sinnúmero de corceles de ajedrez en un fondo negro.

A más de uno de los pupilos de primaria y secundaria ahí presentes les habrá parecido que los caballos ejecutaban vistosas cabriolas que buscaban preparar el terreno para una maniobra táctica sobre la liza cuadriculada.

Invitada por la instructora de ajedrez del plantel, bióloga Yariely del Rocío Balam Ballote, la experta isleña ofreció amena plática que en seguida devino en imaginario viaje por el fantástico universo de las 64 casillas.

Sonia Rosa les habló a los alumnos sobre los orígenes del ajedrez, la forma en la que se relaciona con la vida cotidiana y algunas cuestiones técnicas, como lo fundamental de dominar el centro del tablero.

A los futuros adeptos de Caissa, la musa del ajedrez, que van del cuarto de primaria al primero de secundaria, la antillana les enfatizó la importancia de aprender a jugar en equipo, lo cual será valioso no sólo sobre el tablero sino en la vida misma.

También se habló de las reglas del juego y se subrayó el enunciado “pieza tocada, pieza jugada”, así como el juego limpio. De hecho, los integrantes del taller vigilaron durante algunas partidas amistosas que nadie cometiera jugadas ilegales.

Los niños, muy atentos y participativos durante toda la charla, pudieron también practicar el dominio del centro mediante peones.

Una medida muy atinada del plantel, digna de emular en otros clubes. Al término de la plática, el profesor Rigel Canto Parra agradeció la presencia de la personalidad cubana, a quien le extendieron un reconocimiento.

FUENTE

top